CANADA DEBERÍA DENUNCIAR EL GOLPE EN BOLIVIA
November 15, 2019

Esta semana, Evo Morales, después de lo que calificó de golpe militar, fue obligado a dimitir y buscar asilo en México. Esto ocurrió tras semanas de protestas en las calles, tanto pro-gobierno como anti gobierno, que surgieron después de que el Tribunal Electoral Supremo anunció los resultados cuestionados de las elecciones presidenciales.

Se le criticó la OAE por haber hecho declaraciones que socavaron los resultados de las elecciones bolivianos. Mark Weisbrot, el codirector de CEPR (Center for Economic and Policy Research) señaló que era inusual y muy cuestionable que la OEA emitiera un comunicado de prensa cuestionando los resultados de las elecciones sin proporcionar ninguna evidencia que lo sustentara. Señaló que el informe preliminar de la OEA sobre las elecciones tampoco proporcionó evidencia de que haya sucedido algo sospechoso con el conteo de votos.

Poco después de que el jefe de las fuerzas armadas de Bolivia salió por televisión para sugerir que Señor Morales presente su renuncia, este último anunció en unas declaraciones también televisadas que se dimite. Su renuncia era como una llamada a la paz y para evitar que coninúe la violencia en el país Antes, pero especialmente tras la renuncia, los opositores han armado protestas violentas, agrediendo a los partidarios del gobierno, saqueando y incendiando las casa del expresidente Morales y también quemando las casa de varios de los altos oficiales de su gobierno. Los miembros de las familias de algunos políticos fueron secuestrados y tomados de rehenes hasta que los políticos renunciaran.

Mientras tanto, el sentimiento anti indígena crece en Bolivia. Los grupos que tienen vínculos a la extrema derecha aprovechan el vacío de poder para intimidar y agredir a los y las indígenas y eso lleva a violaciones serias de las derechos humanos.

Señor Morales, que era cocalero, fue electo por primero vez en 2006. Lo han elogiado por sus iniciativas importantes para disminuir la pobreza que resultaron en una reducción de la pobreza de 59.9% a 34.6% en 2017 y que redujeron la pobreza extrema a la mitad. Sus políticas inclusivas suponían presupuestos enormes para la salud, la educación y la electrificación y como resultado las tasas de analfabetismo cayeron de 13.28% en 2001 a 3.8% en 2014.

Fronteras comunes manifiesta su profunda preocupación por la ruptura del orden democrático y denuncia el golpe de estado en Bolivia. Condenamos la violencia y las amenazas contra Señor Morales, contra miembros de su gobierno y sus familias.